Evaluamos, diseñamos un plan a la medida y acompañamos a la familia durante todo el proceso. Toca cada terapia para conocer el detalle.
Un proceso claro, para que sepas siempre en qué punto está tu pequeño.
Nos escribes por WhatsApp o correo, nos cuentas tu inquietud y agendamos una cita sin compromiso.
Conocemos al niño y a la familia con instrumentos y observación de juego. Recogemos también la mirada del colegio.
Te entregamos objetivos, frecuencia y pautas para casa. Sabes exactamente qué vamos a trabajar y por qué.
Sesiones regulares, reportes de avance y reuniones con los papás para ajustar el plan cuando hace falta.
No hace falta esperar a que el problema sea evidente. Estas son algunas señales que las familias nos comentan con frecuencia:
Cada sesión dura entre 45 y 60 minutos, según la terapia y la edad del niño. La frecuencia habitual es de una a tres veces por semana y se define en la evaluación inicial.
No. Puedes venir solo con la inquietud. Nosotros realizamos la evaluación y, si hace falta derivar a otra especialidad, te orientamos con claridad.
Si notas que algo no avanza como esperabas —el habla, el juego con otros niños, el manejo de las emociones o las rutinas de casa— vale la pena una evaluación. Detectar a tiempo siempre es mejor que esperar.
Sí. Nuestro equipo tiene formación en intervención temprana, integración sensorial, modificación de conducta (ABA) y educación inclusiva, y trabaja de forma coordinada con el colegio del niño.
Sí. Emitimos informes de evaluación y de avance que puedes presentar en el colegio o ante tu aseguradora, y coordinamos con los docentes cuando la familia lo autoriza.
Cuéntanos qué te preocupa. Coordinamos una primera cita, te explicamos el proceso y resolvemos todas tus dudas sin compromiso.